Abrir la pareja puede introducir novedad, pero no es un tratamiento automático para la falta de deseo. Si la decisión intenta evitar dolor, resentimiento, presión sexual o una incompatibilidad no hablada, es fácil que amplifique el problema. Antes de cambiar el acuerdo relacional conviene comprender qué está apagando el deseo y confirmar que ambas personas pueden decir sí, no o todavía no sin consecuencias.
Cuando el deseo disminuye, algunas parejas se preguntan si conocer a otras personas devolvería la chispa. La fantasía puede ofrecer aire, novedad o permiso para explorar partes de la sexualidad que la rutina ha dejado fuera. También puede convertirse en una solución rápida para un malestar que necesita otro tipo de atención.
Este artículo no pretende convencerte de abrir ni de mantener la monogamia. Ayuda a diferenciar deseo propio, curiosidad compartida y presión; a revisar causas físicas y relacionales; y a decidir con expectativas realistas.
El deseo no es un interruptor ni pertenece siempre a una sola persona
La discrepancia de deseo aparece cuando las personas de una relación desean actividad sexual con diferente frecuencia, intensidad o forma. Es frecuente y cambia con el tiempo. El problema no es que dos deseos sean idénticos —algo improbable—, sino cómo se interpreta y se gestiona la diferencia.
El deseo responde a sueño, estrés, salud, medicación, dolor, hormonas, imagen corporal, contexto, novedad, seguridad emocional, reparto de cuidados, resentimiento y calidad de los encuentros. Llamar «persona de bajo deseo» a alguien puede ocultar que su deseo sí aparece en condiciones distintas o que el sexo se ha asociado a obligación.

¿Puede abrir la relación aumentar el deseo?
Puede ocurrir. La anticipación, la novedad, sentirse deseado por otras personas o descubrir fantasías puede aumentar la excitación. En algunas parejas, la experiencia externa también despierta conversación o energía erótica dentro del vínculo.
Pero un aumento inicial no demuestra que el modelo sea sostenible ni que haya reparado la causa. El deseo puede dirigirse hacia personas nuevas sin regresar a la relación principal; pueden aparecer comparación, cansancio, celos o dificultades de tiempo. Abrir es un cambio de acuerdos y vínculos, no una técnica sexual aislada.
Las investigaciones no muestran que la monogamia o la no monogamia garanticen por sí solas mayor satisfacción. Importan la motivación autónoma, el consentimiento, la comodidad, la comunicación y el ajuste real entre la estructura y quienes la viven.

Lo que abrir la pareja no soluciona por sí solo
Dolor o problemas médicos
El dolor, la disfunción eréctil, cambios hormonales o efectos de medicación necesitan valoración adecuada, no presión para ampliar parejas sexuales.
Sexo vivido como obligación
Si una persona ha aprendido que decir no produce enfado, abrir puede trasladar o multiplicar la misma dinámica.
Resentimiento acumulado
Una distribución injusta de cuidados, desprecio o heridas no reparadas suelen seguir presentes después de abrir.
Desconexión emocional
Más experiencias no sustituyen sentirse visto, seguro y acompañado dentro de la relación.
Incompatibilidad estructural
Una persona puede necesitar monogamia y otra no monogamia. Ningún conjunto perfecto de reglas elimina siempre esa diferencia.
Una relación en crisis aguda
La novedad añade decisiones, tiempo y emociones; rara vez simplifica una crisis que ya desborda a la pareja.
Antes de abrir: investigad qué está afectando al deseo
Durante dos o tres semanas, cada persona puede registrar sin puntuar a la otra: momentos de conexión, aparición o ausencia de deseo, cansancio, estrés, contacto agradable, presión, dolor y condiciones que facilitan la excitación. El objetivo no es demostrar quién tiene razón, sino descubrir patrones.
Preguntad también qué tipo de deseo falta. Puede haber poco interés en iniciar, pero respuesta positiva cuando la intimidad empieza con seguridad; deseo individual sin deseo de pareja; afecto sin erotismo; o deseo presente, pero bloqueado por miedo, dolor o conflicto.

Motivaciones que conviene nombrar con honestidad
- curiosidad compartida y deseo de explorar;
- interés por una estructura no monógama más allá del problema sexual actual;
- diferencias de prácticas, frecuencia o orientación;
- búsqueda de validación, novedad o autonomía;
- miedo a perder a la pareja o a que exista una infidelidad;
- esperanza de evitar una ruptura o una conversación dolorosa;
- interés concreto por una persona que ya está presente.
Las motivaciones pueden mezclarse. Lo importante es poder reconocer las menos cómodas. Las decisiones tomadas principalmente para escapar de culpa, amenaza o abandono tienen una base más frágil que aquellas elegidas porque encajan con los valores de ambas personas.

Preguntas importantes antes de probarlo

¿Abriríamos si nuestro deseo estuviera bien?
La respuesta ayuda a distinguir una orientación relacional de una intervención provisional sobre un síntoma.
¿Los dos podemos decir que no?
Un sí obtenido mediante amenaza de ruptura, insistencia o culpa no es un consentimiento seguro.
¿Qué esperamos que cambie?
Convertid «recuperar la chispa» en señales observables: hablar más, reducir presión, explorar una fantasía o volver a disfrutar del contacto.
¿Qué significaría detenernos?
Acordad cómo se pausa sin castigo y qué ocurre con vínculos externos que ya tengan sentimientos y derechos propios.
¿Cómo cuidaremos salud, tiempo y privacidad?
Incluid barreras, pruebas, calendario, gastos, datos personales y comunicación de cambios relevantes.
Si decidís explorar: empezad por el acuerdo, no por una cita
Explorar puede comenzar conversando, leyendo, asistiendo a un espacio social sin participar o compartiendo fantasías. Cada paso requiere consentimiento nuevo. Haber aceptado hablar, crear un perfil o acudir a un lugar no autoriza el siguiente paso.
Definid prácticas, personas, contacto posterior, información, salud sexual, tiempos, espacio compartido o separado y cómo revisaréis el impacto. Ninguna regla debe tratar a terceras personas como objetos desechables. Si aparece un vínculo, sus límites y emociones también importan.

Alternativas para trabajar el deseo sin abrir la relación
No son pasos obligatorios antes de abrir, pero ayudan a comprobar si la pareja busca novedad, alivio de presión o una estructura distinta:
- ampliar la definición de intimidad y retirar temporalmente la obligación de llegar a una práctica concreta;
- crear tiempo erótico protegido del trabajo doméstico y las pantallas;
- hablar de fantasías con derecho a no realizarlas;
- explorar contacto sensorial, masturbación individual o compartida y nuevas formas de iniciar;
- revisar dolor, sueño, estrés, medicación y salud sexual con profesionales adecuados;
- trabajar resentimiento, reparto de carga y seguridad emocional;
- recurrir a terapia sexual o de pareja afirmativa y no moralizante.

Si una persona quiere abrir y la otra no
No existe un compromiso intermedio que convierta un no en sí. Se puede escuchar qué significa la propuesta, explorar fantasías o pedir tiempo sin aceptar la apertura. La persona interesada puede expresar su necesidad; no puede convertirla en deuda.
Si la monogamia es un límite central para una persona y la no monogamia una necesidad central para la otra, puede haber una incompatibilidad real. Reconocerla es doloroso, pero más honesto que iniciar una apertura sostenida por miedo.
¿Cuándo puede ayudar la terapia sexual o de pareja?
Puede ayudar a mapear el deseo, diferenciar consentimiento de resignación, conversar sobre fantasías, revisar acuerdos o reparar una experiencia que ha generado daño. Una terapia competente no presenta la apertura como receta ni la patologiza.
En Ocnos ofrecemos terapia sexual y terapia de pareja en Palmones y online. Puedes ampliar información en nuestras guías sobre pareja abierta y no monogamia consensuada.
Preguntas frecuentes
¿Abrir la pareja recupera siempre el deseo?
No. La novedad puede generar excitación, pero no resuelve automáticamente cansancio, dolor, resentimiento, presión sexual, problemas médicos o desconexión. El resultado depende de las causas del bajo deseo y de cómo se construya la decisión.
¿Podemos abrir solo durante un tiempo?
Sí, si ambas personas lo eligen y definen qué significa la prueba, cómo se detiene y qué ocurrirá después. Una prueba no elimina el derecho a cambiar de opinión durante el proceso.
¿Es necesario que los dos tengan el mismo nivel de entusiasmo?
No tiene que ser idéntico, pero sí debe existir un sí libre y suficiente. Aceptar por miedo, agotamiento o amenaza no es consentimiento entusiasta ni una base segura para abrir.
¿Los celos indican que no funcionará?
No necesariamente. Los celos aportan información sobre miedo, comparación o necesidades. Importa poder hablarlos, pausar y ajustar acuerdos sin castigo.
¿Una relación abierta es lo mismo que tener una aventura?
No. En una relación abierta existen conocimiento, consentimiento y acuerdos. Ocultar, mentir o aprovechar un permiso ambiguo puede constituir una ruptura de confianza.
¿Cuándo conviene acudir a terapia?
Antes de abrir si hay deseo desigual o dudas importantes, y también si aparecen presión, celos intensos, ruptura de acuerdos o dificultad para reconectar. La terapia no debe imponer ni monogamia ni apertura.
Hablar del deseo sin convertirlo en una amenaza
Si estáis pensando en abrir la pareja, existe una diferencia de deseo o la conversación ya produce miedo y presión, podemos ayudaros a ordenar necesidades y límites sin imponer un resultado. Atendemos presencialmente en Palmones, Campo de Gibraltar, y online.
Fuentes científicas consultadas
- Vowels, L. M. y Mark, K. P. (2020). Estrategias utilizadas por las parejas ante la discrepancia de deseo sexual. Archives of Sexual Behavior.
- de Oliveira, L. et al. (2020). Declaración de posición europea sobre discrepancia de deseo sexual y recomendaciones clínicas. Sexual Medicine.
- Wood, J. et al. (2018). Motivación sexual y resultados relacionales en personas monógamas y no monógamas consensuadas. Journal of Social and Personal Relationships.
- Hangen, F. et al. (2020). Consentimiento, comodidad y comunicación para diferenciar no monogamia consensuada e infidelidad. The Journal of Sex Research.
- Anderson, J. R. et al. (2026). Metaanálisis de satisfacción relacional y sexual según orientación relacional. The Journal of Sex Research.
Nota clínica: este contenido es informativo y no sustituye una valoración psicológica o médica individual. Si existe violencia, coacción o miedo, busca apoyo seguro e individual.