Rocío Rodríguez Boza, psicóloga general sanitaria de Ocnos Psychology Clinic

Por Rocío Rodríguez Boza

Psicóloga General Sanitaria · COPAO AN 13748 · Enfoque integrador y formación en trauma

Publicado y revisado el 15 de julio de 2026 · Lectura aproximada: 12 minutos

Ansiedad Regulación emocional Estimulación bilateral Trauma

Idea clave: el abrazo mariposa para la ansiedad puede servir como ejercicio breve de conexión con el presente y regulación emocional. Sin embargo, no es una cura, no sustituye a una terapia psicológica y no equivale a realizar EMDR por cuenta propia.

El abrazo mariposa para la ansiedad es un ejercicio sencillo en el que se cruzan los brazos sobre el pecho y se realizan pequeños golpecitos alternos con las manos. Muchas personas lo utilizan cuando sienten nerviosismo, tensión, pensamientos repetitivos o una activación emocional difícil de ordenar.

A primera vista puede parecer solo un gesto de autoconsuelo. Sin embargo, combina varios elementos que pueden resultar útiles: una postura corporal estable, contacto físico predecible, atención al ritmo y estimulación alterna a ambos lados del cuerpo.

Ahora bien, que una técnica sea popular no significa que debamos atribuirle efectos que la investigación todavía no ha demostrado. Desde mi perspectiva como psicóloga, lo más útil es explicar qué puede aportar, cómo practicarla de forma segura y cuáles son sus límites.

Respuesta rápida: para hacer el abrazo mariposa, cruza los brazos sobre el pecho, coloca cada mano debajo de la clavícula contraria y da golpecitos suaves de forma alterna: izquierda, derecha, izquierda, derecha. Mantén un ritmo cómodo durante unos segundos y observa la respiración, el cuerpo y el entorno sin forzarte a sentirte bien inmediatamente.

¿Qué es el abrazo mariposa para la ansiedad?

El abrazo mariposa es una forma de autoestimulación bilateral táctil. Esto significa que la persona produce un estímulo alterno en el lado izquierdo y derecho del cuerpo mediante golpecitos suaves.

El ejercicio se popularizó en intervenciones grupales relacionadas con el trauma y con el enfoque EMDR. Con el tiempo, empezó a utilizarse también como recurso de estabilización y autocuidado ante momentos de malestar emocional.

Recibe su nombre porque, al cruzar los brazos y mover las manos de manera alterna, la postura puede recordar al movimiento de las alas de una mariposa.

No es necesario recordar un acontecimiento traumático para realizarlo. De hecho, cuando una persona lo practica por su cuenta, es preferible utilizarlo como una herramienta de orientación, pausa y regulación, no como un método para exponerse deliberadamente a recuerdos dolorosos.

Cómo hacer el abrazo mariposa para la ansiedad paso a paso
La técnica se realiza con los brazos cruzados y golpecitos suaves que alternan el lado izquierdo y el derecho.

Cómo hacer el abrazo mariposa paso a paso

Busca una posición en la que puedas mantener cierta estabilidad. Puedes sentarte con los pies apoyados en el suelo, permanecer de pie o recostarte ligeramente, siempre que no aumente la sensación de mareo o desconexión.

Observa cómo estás antes de empezar

Comprueba si notas ansiedad, presión en el pecho, inquietud, pensamientos rápidos o tensión muscular. No necesitas analizarlo todo. Basta con reconocer: “ahora mismo estoy activado”.

Cruza los brazos sobre el pecho

Lleva la mano derecha hacia la parte superior izquierda del pecho y la mano izquierda hacia la parte superior derecha.

Apoya las manos debajo de las clavículas

Las manos pueden quedar abiertas y relajadas. También puedes colocarlas algo más cerca de los hombros si esa posición resulta más cómoda.

Empieza a dar golpecitos alternos

Da un toque suave con una mano y después con la otra: izquierda, derecha, izquierda, derecha. El contacto debe ser perceptible, pero no fuerte ni doloroso.

Encuentra un ritmo tolerable

No existe una velocidad perfecta. Algunas personas prefieren un ritmo lento. Otras sienten más comodidad con una alternancia algo más fluida.

Orienta la atención hacia el presente

Nota el apoyo de los pies, el contacto de la espalda, los sonidos de la habitación o el movimiento natural de la respiración.

Haz una pausa y comprueba el efecto

Después de 20 o 30 segundos, detente. Pregúntate si estás igual, algo más tranquilo o más incómodo. La respuesta te ayudará a decidir si continúas o paras.

No es necesario cerrar los ojos. Si al cerrarlos te sientes vulnerable, mareado o desconectado, mantenlos abiertos y fija la mirada en un objeto estable de la habitación.

¿Cuánto tiempo hay que hacer el abrazo mariposa?

No hay una duración universal. Para empezar, pueden bastar entre 20 y 30 segundos. Después conviene detenerse y observar qué está ocurriendo.

Si la sensación resulta agradable o neutra, puedes repetir varias tandas breves. No hace falta mantener el ejercicio durante muchos minutos ni continuar hasta que la ansiedad desaparezca por completo.

En regulación emocional, más no siempre significa mejor. El objetivo es ofrecer al sistema nervioso una experiencia manejable y predecible, no obligarlo a entrar en calma.

¿Para qué puede servir el abrazo mariposa para la ansiedad?

La técnica puede resultar útil como apoyo en situaciones de activación leve o moderada. Por ejemplo, cuando hay inquietud antes de una conversación importante, tensión tras una discusión o dificultad para frenar durante unos minutos.

Antes de una situación exigente

Puede ayudarte a bajar el ritmo antes de una reunión, una entrevista, una prueba médica o una exposición pública.

Cuando aparecen pensamientos repetitivos

El ritmo alterno puede ofrecer un punto concreto de atención mientras observas los pensamientos sin intentar resolverlos todos.

Después de una discusión

Puede servir como pausa antes de responder de forma impulsiva o retomar una conversación todavía muy activado.

Al terminar una jornada intensa

Puede marcar una transición entre el estrés acumulado y un momento de descanso o recuperación.

Mujer utilizando el abrazo mariposa para regular la ansiedad en casa
El abrazo mariposa puede utilizarse como una pausa breve cuando la activación todavía resulta manejable.

Abrazo mariposa para la ansiedad nocturna

Por la noche, al desaparecer muchas distracciones, algunas personas notan que aumentan las preocupaciones, los recuerdos o las conversaciones mentales. En esos momentos, el cuerpo puede estar cansado mientras la mente continúa funcionando a gran velocidad.

El abrazo mariposa puede integrarse en una rutina sencilla: sentarte, apoyar los pies, hacer una tanda corta de golpecitos y observar qué notas. Después puedes continuar con una respiración cómoda, una luz tenue o una actividad tranquila.

No debería convertirse en una nueva obligación del tipo “tengo que hacer esto perfectamente para dormir”. Esa presión puede aumentar todavía más la vigilancia y el esfuerzo.

Cuando la dificultad principal es que la cabeza no para por la noche , suele ser necesario revisar también los hábitos de sueño, la relación con las preocupaciones y la forma en que se intenta controlar el pensamiento.

Hombre practicando el abrazo mariposa por ansiedad nocturna y pensamientos repetitivos
Por la noche puede utilizarse como una transición breve, sin convertirlo en una exigencia para conciliar el sueño.

¿Qué dice la ciencia sobre el abrazo mariposa?

Esta es la parte que requiere más precisión. La investigación sobre el abrazo mariposa como ejercicio independiente para tratar la ansiedad todavía es limitada. La mayor parte de la literatura disponible se refiere a la estimulación bilateral dentro de protocolos más amplios, especialmente EMDR.

Evidencia directa limitada
Abrazo mariposa como técnica aislada

No disponemos de suficientes ensayos clínicos de calidad para afirmar que, por sí solo, trate un trastorno de ansiedad o produzca cambios duraderos.

Evidencia más sólida
EMDR aplicado al trastorno de estrés postraumático

Organismos como la OMS y NICE incluyen EMDR entre las intervenciones utilizadas para el estrés postraumático, dentro de un tratamiento estructurado y aplicado por profesionales formados.

Mecanismo posible
Atención dual y memoria de trabajo

Una de las hipótesis estudiadas propone que mantener una imagen o pensamiento mientras se realiza otra tarea puede reducir temporalmente su viveza o intensidad emocional.

No demostrado
“Conectar los dos hemisferios”

No es correcto afirmar que el ejercicio funciona porque activa, equilibra o sincroniza mágicamente ambos hemisferios cerebrales. Esa explicación simplifica en exceso el funcionamiento del cerebro.

Por tanto, la formulación más responsable sería esta: el abrazo mariposa puede ser una herramienta subjetivamente útil para algunas personas, pero la evidencia disponible no permite presentarlo como un tratamiento autónomo de la ansiedad.

Además, que EMDR cuente con respaldo para determinados problemas relacionados con el trauma no significa que cualquier forma de tapping tenga automáticamente la misma eficacia. EMDR incluye evaluación, preparación, objetivos terapéuticos, procesamiento, cierre y seguimiento.

¿Cómo podría ayudar a regular el malestar?

Aunque todavía no conocemos por completo todos los mecanismos implicados, hay varias explicaciones psicológicas razonables.

1. Ofrece un estímulo predecible

Cuando la ansiedad aumenta, la atención suele saltar rápidamente entre sensaciones, amenazas y pensamientos. Un ritmo suave y predecible puede proporcionar una referencia estable.

2. Facilita una atención doble

La persona puede notar parte del malestar y, al mismo tiempo, mantener contacto con el cuerpo, el ritmo y el entorno. Esto puede ayudar a que la experiencia no ocupe todo el campo de atención.

3. Interrumpe la escalada automática

El gesto introduce una pausa física. Esa pausa no elimina el problema, pero puede crear unos segundos entre la emoción y la respuesta impulsiva.

4. Puede transmitir autocuidado

La posición de los brazos y el contacto de las manos pueden vivirse como una forma de sostén. Sin embargo, no todo el mundo experimenta el contacto corporal de la misma manera.

5. Ayuda a comprobar lo que ocurre en el cuerpo

En lugar de luchar contra cada sensación, la persona puede observar si la presión cambia, si la respiración se modifica o si necesita parar.

El abrazo mariposa no es lo mismo que una terapia EMDR

Abrazo mariposa como ejercicio

  • Puede practicarse de forma breve.
  • Se utiliza para orientarse o regularse.
  • No requiere trabajar un recuerdo traumático.
  • No incluye una evaluación clínica completa.
  • No constituye por sí solo un tratamiento.

Terapia EMDR completa

  • Forma parte de una intervención estructurada.
  • Incluye evaluación, preparación y planificación.
  • Trabaja objetivos y recuerdos concretos.
  • Debe adaptarse a la estabilidad de la persona.
  • La aplica un profesional con formación específica.

Intentar procesar por cuenta propia recuerdos traumáticos intensos puede aumentar la activación, las imágenes intrusivas o la sensación de desconexión. El objetivo de este artículo no es enseñar a realizar EMDR sin acompañamiento, sino explicar una herramienta de regulación de manera segura.

Psicóloga enseñando la técnica del abrazo mariposa durante una sesión
En terapia, la técnica puede enseñarse y adaptarse teniendo en cuenta la historia, la tolerancia y las necesidades de cada persona.

Cuándo conviene parar el ejercicio

No todas las técnicas sirven para todas las personas ni en todos los momentos. Detén el ejercicio cuando notes que aumenta claramente el malestar.

Para y vuelve al entorno si aparece:

  • Una sensación creciente de desconexión o irrealidad.
  • Mareo, bloqueo o dificultad para orientarte.
  • Recuerdos traumáticos muy intensos.
  • Mayor presión en el pecho o sensación de encierro.
  • Necesidad de golpear cada vez con más fuerza.
  • Angustia que continúa aumentando en lugar de estabilizarse.

Abre los ojos, deja las manos en reposo, mira a tu alrededor y nombra varios objetos que puedas ver. También puedes levantarte, beber agua o contactar con una persona de confianza.

¿Quién debería tener especial precaución?

Conviene utilizar el abrazo mariposa con más cautela cuando existen antecedentes de trauma complejo, disociación, ataques de pánico muy intensos, recuerdos intrusivos frecuentes o una relación difícil con el contacto corporal.

En estas situaciones no significa necesariamente que el ejercicio esté prohibido. Significa que sería mejor aprenderlo con acompañamiento, adaptar la postura o elegir otro recurso.

Por ejemplo, una persona a la que le incomode cruzarse los brazos puede alternar suavemente los pies contra el suelo o dar toques sobre los muslos, siempre que la experiencia sea tolerable.

Ejemplos prácticos desde la consulta

En consulta, no presento este tipo de herramientas como soluciones automáticas. Primero intento entender qué función cumple la ansiedad y qué está ocurriendo alrededor de ella.

Antes de una conversación difícil

Una persona sabe que necesita poner un límite, pero nota taquicardia, tensión y miedo a quedarse en blanco. Puede realizar dos tandas breves del abrazo mariposa y después recordar el mensaje principal que quiere transmitir.

Tras recibir una noticia inesperada

La persona está segura, pero se siente sobrepasada. El ejercicio puede ayudarle a quedarse unos segundos en el presente antes de decidir a quién llamar o qué necesita hacer.

Cuando la preocupación se repite

En lugar de intentar responder mentalmente a la misma pregunta una y otra vez, la persona puede notar: “mi mente está buscando certeza”. Después utiliza el ritmo alterno como una pausa y vuelve a una actividad concreta.

Después de una sesión emocionalmente intensa

Cuando está clínicamente indicado, puede utilizarse como parte del cierre para comprobar cómo se encuentra la persona antes de marcharse. El objetivo no es borrar lo hablado, sino recuperar suficiente estabilidad.

Qué errores conviene evitar

  • Golpear demasiado fuerte: el contacto debe ser suave y no doloroso.
  • Hacerlo de forma compulsiva: no debería convertirse en una conducta que necesitas repetir continuamente para sentirte seguro.
  • Exigirte una calma inmediata: quizá solo notes una reducción pequeña o ninguna diferencia.
  • Buscar recuerdos traumáticos deliberadamente: el procesamiento del trauma requiere valoración y acompañamiento.
  • Usarlo para evitar siempre la emoción: regularse no significa escapar de cualquier sensación incómoda.
  • Sustituir la ayuda profesional: una técnica breve no aborda por sí sola las causas y patrones que mantienen la ansiedad.

Cómo combinarlo con otros recursos psicológicos

El abrazo mariposa funciona mejor cuando se integra dentro de un repertorio más amplio. No todas las situaciones requieren la misma herramienta.

Puedes combinarlo con orientación sensorial, respiración sin forzar, movimiento, descanso, escritura breve o identificación de pensamientos. También puede complementarse con prácticas de mindfulness utilizadas de forma psicológicamente responsable .

Además, aprender qué son los pensamientos y cómo relacionarnos con ellos ayuda a no interpretar cada idea ansiosa como una señal de peligro real.

Si no sabes si lo que experimentas encaja con ansiedad, el test de ansiedad online de Ocnos puede ofrecer una orientación inicial. No sustituye una evaluación psicológica, pero puede ayudarte a ordenar algunos síntomas.

Persona recuperando la calma después de realizar el abrazo mariposa
La regulación no siempre significa que la ansiedad desaparezca; a veces significa recuperar suficiente espacio para elegir el siguiente paso.

Cuándo la ansiedad necesita algo más que una técnica

Es recomendable pedir ayuda cuando la ansiedad se repite, condiciona decisiones, dificulta dormir, provoca evitación o limita el trabajo, las relaciones y la vida diaria.

También conviene consultar si aparecen ataques de pánico frecuentes, miedo constante a perder el control, recuerdos traumáticos, desconexión, consumo de sustancias para calmarse o una vigilancia continua de las sensaciones corporales.

En el tratamiento psicológico de la ansiedad no trabajamos únicamente para que la persona se relaje. Analizamos qué activa el problema, qué interpretaciones lo mantienen, qué conductas ofrecen alivio a corto plazo y qué cambios pueden recuperar libertad a largo plazo.

Cuando el malestar está relacionado con experiencias difíciles o traumáticas, también puede ser útil comprender cómo se realiza una evaluación y terapia del trauma psicológico .

Rocío Rodríguez Boza durante una consulta psicológica en Ocnos Psychology Clinic
Rocío Rodríguez Boza atiende en Ocnos Psychology Clinic desde una perspectiva integradora, adaptada a la historia y las necesidades de cada persona.

Preguntas frecuentes sobre el abrazo mariposa

¿Qué es el abrazo mariposa para la ansiedad?

Es un ejercicio de autorregulación en el que se cruzan los brazos sobre el pecho y se realizan golpecitos suaves alternando el lado izquierdo y el derecho. Puede ayudar a algunas personas a orientarse hacia el presente y reducir temporalmente la activación.

¿Cómo se hace correctamente el abrazo mariposa?

Coloca cada mano debajo de la clavícula contraria, mantén los brazos cruzados y da golpecitos suaves de manera alterna. Utiliza un ritmo cómodo, mantén los ojos abiertos si lo necesitas y detente para comprobar cómo te encuentras.

¿Cuánto tiempo hay que practicarlo?

Puedes empezar con tandas de 20 o 30 segundos. Después haz una pausa. No es necesario continuar hasta que desaparezca toda la ansiedad ni mantener el ejercicio durante muchos minutos.

¿El abrazo mariposa cura la ansiedad?

No. Puede funcionar como apoyo puntual, pero no es un tratamiento completo ni aborda por sí solo las causas y los patrones que mantienen un trastorno de ansiedad.

¿El abrazo mariposa es una técnica de EMDR?

Se relaciona con la estimulación bilateral utilizada en EMDR, pero practicar este ejercicio de regulación no equivale a realizar una terapia EMDR. EMDR es un tratamiento estructurado que requiere evaluación, preparación y aplicación profesional.

¿Puedo hacerlo durante un ataque de ansiedad?

Algunas personas lo encuentran útil y otras se sienten más incómodas. Si aumenta la angustia, el mareo, la desconexión o la sensación de encierro, debes detenerte y orientarte hacia el entorno.

¿Se puede utilizar para dormir?

Puede formar parte de una rutina nocturna breve, especialmente cuando hay activación o pensamientos repetitivos. Sin embargo, no conviene convertirlo en una obligación ni en la única condición para poder dormir.

¿Cuándo debería pedir ayuda psicológica?

Cuando la ansiedad es frecuente, provoca evitación, afecta al sueño, al trabajo o a las relaciones, genera ataques de pánico o aparece junto a recuerdos traumáticos, desconexión o sensación de no poder controlarla.

Fuentes y criterios científicos

  1. Organización Mundial de la Salud. Mental Health Gap Action Programme guideline, tercera edición.
  2. NICE. Recomendaciones clínicas para el trastorno de estrés postraumático.
  3. Lee CW y Cuijpers P. Meta-analysis of the contribution of eye movements in processing emotional memories.
  4. Van den Hout MA y colaboradores. Working memory, eye movements and emotionality of aversive imagery.

¿La ansiedad está ocupando demasiado espacio?

Una herramienta breve puede ayudarte en un momento concreto. Sin embargo, si la ansiedad se repite o está limitando tu vida, merece la pena comprender qué la mantiene y trabajar con un plan adaptado a ti.

En Ocnos Psychology Clinic atendemos en Palmones a personas de Los Barrios, Algeciras y otras localidades del Campo de Gibraltar, además de ofrecer terapia online cuando el caso es adecuado.

Información sanitaria: este artículo tiene una finalidad divulgativa y no sustituye una evaluación psicológica, un diagnóstico ni un tratamiento individualizado. Si existe riesgo inmediato para tu seguridad o la de otra persona, contacta con los servicios de emergencia.

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