Héctor Lozano Jiménez, psicólogo de Ocnos Psychology Clinic

Por Héctor Lozano Jiménez

Psicólogo General Sanitario · Director de Ocnos Psychology Clinic · COPAO AN 11777

· Verificar colegiación

Ayuda inmediata

Si estás en peligro ahora mismo

No necesitas resolver tu vida entera en este momento. El objetivo ahora es algo más pequeño: mantenerte a salvo durante esta crisis y llegar hasta otra persona.

Si crees que podrías hacerte daño en los próximos minutos, ya has iniciado un intento o no confías en poder mantenerte a salvo, no te quedes solo/a. En España puedes llamar al 112 ante una emergencia vital o al 024, Línea de atención a la conducta suicida.

El 024 es gratuito, confidencial y funciona las 24 horas del día, los 365 días del año. No sustituye una atención sanitaria presencial cuando esta sea necesaria. Si estás fuera de España, utiliza el servicio de emergencias o la línea de crisis de tu país.

Idea clave: tener pensamientos suicidas no obliga a actuar sobre ellos. Una crisis puede hacer que la mente vea muy pocas salidas. Mientras pasa ese momento, podemos aumentar la distancia entre pensamiento y acción, acercarnos a otras personas, hacer el entorno más seguro y pedir ayuda.

Si has llegado hasta aquí escribiendo en Google «quiero suicidarme», quizá estés atravesando un dolor que ahora mismo te parece demasiado grande, una sensación de no poder continuar o la idea de que desaparecer sería la única forma de detenerlo.

No voy a intentar convencerte con frases como «todo irá bien», ni voy a pedirte que pienses en todo lo bueno que tienes. Cuando alguien está al límite, ese tipo de mensajes puede sentirse muy lejos de lo que está viviendo.

Vamos a trabajar con algo más concreto: qué puedes hacer ahora, durante los próximos minutos y horas, para estar un poco más seguro/a y llegar hasta ayuda humana real.

También encontrarás una sección específica si ya has hecho un intento, un plan de seguridad descargable y una guía para familiares y amigos que no saben cómo actuar.

Si piensas «quiero suicidarme»: qué hacer ahora

Durante una crisis suicida es frecuente que la atención se estreche. La mente empieza a tratar el dolor actual como si fuera permanente y las alternativas pueden volverse difíciles de ver. No necesitas demostrarte ahora mismo que todo va a mejorar.

Necesitas ganar tiempo, aumentar la seguridad y reducir el aislamiento.

1. Ve hacia otra persona

Si estás solo/a, muévete a un lugar donde haya alguien de confianza. No hace falta que tengas preparada una explicación perfecta.

2. Dilo claramente

Puedes utilizar palabras directas: «Estoy teniendo pensamientos de suicidio y necesito que estés conmigo».

3. Haz el entorno más seguro

Pon distancia entre tú y cualquier cosa que pudieras utilizar para hacerte daño. Si puedes, pide a otra persona que se encargue de ello.

4. Contacta con ayuda

En peligro inmediato, llama al 112. También puedes llamar al 024 o utilizar su chat para hablar con un profesional.

Mujer descansando junto a una ventana en un ambiente tranquilo y protegido
En una crisis, el objetivo inmediato no tiene que ser sentirse bien: puede ser simplemente pasar de estar en peligro a estar acompañado y más seguro.

No tienes que decidir hoy sobre toda tu vida

Una idea puede aparecer con muchísima fuerza sin tener que convertirse en una decisión. Puedes aplazar cualquier acción irreversible y concentrarte exclusivamente en el siguiente paso seguro.

Ahora mismo la pregunta no es «¿cómo voy a vivir así para siempre?». La pregunta puede ser: «¿Qué necesito hacer para estar seguro durante este momento?».

He intentado suicidarme: qué hacer ahora

Si acabas de hacer un intento de suicidio, necesitas valoración sanitaria urgente. Esto sigue siendo importante aunque ahora te arrepientas, estés más tranquilo/a, pienses que «no fue para tanto» o no notes síntomas físicos importantes.

Después de un intento

No te quedes esperando a ver qué ocurre

Llama al 112 o pide a alguien que te acompañe a un servicio de urgencias. Explica claramente que has realizado un intento de suicidio y cómo te encuentras ahora.

Si todavía tienes pensamientos de hacerte daño, dilo también. No necesitas minimizar lo ocurrido por vergüenza, miedo o preocupación por la reacción de otras personas.

Después de un intento pueden aparecer emociones muy distintas: miedo, vergüenza, confusión, alivio por haber sobrevivido, entumecimiento emocional, culpa o incluso la persistencia de los pensamientos suicidas. No existe una única manera de sentirse.

La valoración no debería limitarse únicamente a lo físico. También es importante comprender qué estaba ocurriendo antes del intento, qué mantiene el riesgo ahora y qué apoyo necesitarás cuando vuelvas a casa.

Plan de seguridad para una crisis suicida

Un plan de seguridad es una guía personal que preparas para saber qué hacer cuando notas que el riesgo aumenta. No es un contrato ni una promesa de que nunca te harás daño. Es un conjunto de pasos concretos que puedes utilizar cuando pensar con claridad resulta difícil.

1

Reconoce tus señales de alarma

¿Qué suele ocurrir cuando empiezas a estar peor? Pueden ser pensamientos, emociones, situaciones, aislamiento, cambios de comportamiento o una sensación concreta que tú ya reconoces.

2

Identifica qué puede ayudarte a ganar unos minutos

Piensa en acciones sencillas que anteriormente te hayan ayudado a reducir un poco la intensidad: cambiar de habitación, salir a caminar acompañado, ducharte, escribir, escuchar algo familiar, acariciar a tu mascota o centrarte en lo que está ocurriendo a tu alrededor.

Estas estrategias no sustituyen pedir ayuda. Sirven para ayudarte a llegar al siguiente paso.

3

Busca personas y lugares donde puedas estar acompañado

¿A casa de quién podrías ir? ¿Quién podría venir? ¿Dónde podrías estar cerca de otras personas aunque todavía no puedas hablar de todo?

4

Decide a quién puedes contarle que estás en crisis

Escribe dos o tres nombres y sus teléfonos antes de necesitarlos. No dependas de recordar todo cuando estés muy angustiado/a.

5

Guarda tus recursos profesionales y de emergencia

Ten accesibles el 112, el 024, tu centro sanitario y los profesionales que participan en tu atención.

6

Haz tu entorno más seguro

Durante una crisis, aumenta la distancia entre tú y cualquier medio al que pudieras recurrir para hacerte daño. Cuando sea posible, hazlo con ayuda de una persona de confianza.

7

Escribe cuál será tu siguiente acción

Por ejemplo: «Voy a llamar a mi hermana», «voy a ir donde está mi pareja», «voy a llamar al 024» o «voy a pedir que me acompañen a urgencias».

Mujer escribiendo un plan personal en un cuaderno con su teléfono cerca
Un plan de seguridad funciona mejor cuando se prepara antes de necesitarlo y permanece accesible en el móvil, en papel o con una persona cercana.

Descarga el Plan de Seguridad de Ocnos

Hemos preparado una versión imprimible para que puedas escribir tus señales de alarma, estrategias, personas de apoyo, contactos profesionales y las acciones que pueden ayudarte a hacer el entorno más seguro.

Siempre que sea posible, complétalo con un profesional de salud mental y comparte su existencia con alguien de confianza.

Descargar Plan de Seguridad PDF

Cómo pedir ayuda cuando no sabes qué decir

Pedir ayuda puede parecer sencillo visto desde fuera. En una crisis puede ser difícil incluso formar una frase. Si ahora mismo no sabes cómo explicarlo, puedes copiar uno de estos mensajes y enviarlo tal cual.

A una persona de confianza

No estoy bien. Estoy teniendo pensamientos de suicidio y me preocupa quedarme solo/a. ¿Puedes venir, llamarme o quedarte conmigo mientras busco ayuda?

Si el riesgo es inmediato

Me preocupa poder hacerme daño. Necesito que te quedes conmigo y que me ayudes a ir a urgencias o a llamar al 112.

A un profesional sanitario

Estoy teniendo pensamientos de suicidio y necesito ayuda para mantenerme a salvo. Quiero que valoremos qué hacer ahora y cómo reducir el riesgo.

Cuando no puedes explicarlo

No puedo explicarte bien todo lo que me está pasando ahora. Solo necesito que estés conmigo y me ayudes a buscar ayuda.

Dos personas conversando con calma y atención mientras una explica cómo se siente
No hace falta contar toda tu historia de una vez. A veces basta con empezar diciendo: «No estoy seguro/a estando solo/a ahora».

Herramientas psicológicas para atravesar el momento de mayor intensidad

Estas herramientas no convierten una crisis suicida en algo que debas manejar solo/a. Son recursos para ganar algo de tiempo y espacio psicológico mientras llega ayuda o mientras permaneces acompañado.

Haz la siguiente acción segura, no la acción perfecta

Cuando todo parece imposible, intenta reducir el horizonte. No necesitas solucionar una relación, un trabajo, una deuda, una pérdida o toda tu salud mental esta noche.

Pregúntate: «¿Cuál es la siguiente acción que aumenta un poco mi seguridad?»

Puede ser abrir una puerta, salir de la habitación, llamar a alguien, entregar tu teléfono a una persona para que llame por ti o sentarte cerca de alguien.

Cambia «esto es así» por «estoy teniendo el pensamiento de que...»

Si tu mente dice «no hay salida», prueba a formularlo de esta manera: «Estoy teniendo el pensamiento de que no hay salida».

No pretende demostrar que el pensamiento sea falso. Simplemente introduce una pequeña distancia entre tú y lo que tu mente está diciendo. Un pensamiento puede ser intenso sin convertirse automáticamente en una acción.

Vuelve al entorno que tienes delante

Si ya estás acompañado y no existe peligro inmediato, puede ayudarte orientar la atención hacia cosas concretas: sentir los pies apoyados, mirar lentamente la habitación, describir objetos que ves, notar la temperatura o escuchar sonidos cercanos.

Héctor ha preparado también un audio guiado para anclarse en el presente . Utilízalo únicamente como complemento y no como sustituto de pedir ayuda si existe riesgo de suicidio.

Dos personas caminando juntas mientras conversan en un entorno tranquilo
Recuperarse de una crisis no siempre comienza sintiéndose mejor. A veces comienza aceptando compañía y dando el siguiente paso.

«Estarían mejor sin mí»: cuando tu mente te dice que eres una carga

Uno de los pensamientos que puede aparecer en una crisis es la convicción de que otras personas vivirían mejor sin ti, de que has decepcionado a todo el mundo o de que pedir ayuda solo generará más problemas.

En ese momento no tienes que entrar en una discusión interminable contigo mismo/a. Puedes reconocer algo más sencillo:

«Mi mente está intentando convertir una sensación insoportable en una conclusión definitiva. No tengo que tomar una decisión definitiva mientras estoy en este estado.»

Tampoco necesitas sentir una enorme motivación por vivir antes de aceptar ayuda. Puedes no saber todavía cómo quieres que sea tu futuro y, al mismo tiempo, permitir que alguien te ayude a llegar hasta mañana.

Si alguien que quieres dice que quiere suicidarse

Escuchar a alguien decir «quiero suicidarme» puede generar miedo y una enorme urgencia por convencerle de que no lo haga. Sin embargo, ayudar no consiste en ganar una discusión.

Puedes empezar preguntando directamente: «¿Estás pensando en suicidarte?»

Preguntar de forma clara no introduce la idea del suicidio. Puede facilitar que la persona deje de ocultar lo que está ocurriendo y permita que puedas ayudarla.

Frases que pueden abrir la conversación:

«Gracias por decírmelo. No tienes que convencerme de lo mal que estás.»

«Me importa que estés a salvo. Vamos a buscar ayuda juntos.»

«No tienes que explicarme todo ahora. Puedo quedarme contigo.»

«¿Qué necesitas para estar más seguro/a durante los próximos minutos?»

Intenta evitar respuestas como «no digas tonterías», «piensa en tu familia», «tienes una vida maravillosa», «otros están peor» o «prométeme que no vas a hacerlo». Pueden aumentar la vergüenza o hacer que la persona deje de hablar.

Si existe peligro inmediato

Quédate con la persona, busca ayuda de otros adultos si es necesario, aumenta la seguridad del entorno y llama al 112. No conviertas la situación en un secreto que tengas que manejar tú solo/a.

Después de la crisis, sigue presente

El acompañamiento no termina cuando baja la intensidad. Preguntar al día siguiente cómo está, ayudar a acudir a las citas, revisar juntos el plan de seguridad o simplemente mantener el contacto puede ser importante.

Si la situación afecta a un adolescente y también existen autolesiones, puede resultarte útil nuestra guía sobre autolesiones en adolescentes y cómo actuar como familia .

Persona alcanzando su teléfono para contactar con alguien desde un espacio tranquilo
Pedir ayuda puede empezar con una acción muy pequeña: coger el teléfono y enviar una sola frase.

Después de una crisis suicida: qué ocurre a partir de aquí

Sobrevivir a una crisis no significa que tengas que volver inmediatamente a la normalidad. Tampoco significa que el problema esté resuelto porque el pensamiento haya desaparecido durante unas horas.

El trabajo posterior puede consistir en comprender qué estaba ocurriendo, identificar patrones y desencadenantes personales, tratar los problemas psicológicos o médicos que estén presentes, fortalecer apoyos y preparar qué hacer si la crisis vuelve.

Los pensamientos suicidas pueden aparecer en contextos muy diferentes. No necesitas conocer todavía el diagnóstico ni tener claro «por qué me pasa» para merecer una valoración profesional.

Si junto a estos pensamientos existe tristeza persistente, pérdida de interés, desesperanza u otros síntomas depresivos, puedes encontrar más información en nuestra página sobre tratamiento psicológico de la depresión .

Escena de apoyo psicológico inspirada en una consulta real de Ocnos Psychology Clinic
Después de resolver el riesgo inmediato, la terapia puede ofrecer un espacio para comprender qué ocurrió, trabajar sobre el sufrimiento que había detrás y preparar un plan para futuras crisis.

Cuándo pedir ayuda psicológica después de la crisis

Si el riesgo inmediato ya está controlado, pero los pensamientos suicidas aparecen repetidamente, has pasado recientemente por una crisis o intento, o sientes que cada vez tienes menos recursos para manejar el malestar, es importante buscar seguimiento profesional.

En Ocnos Psychology Clinic podemos realizar una valoración psicológica y trabajar contigo sobre los factores que mantienen el sufrimiento, siempre dentro de los límites de una consulta ambulatoria.

Importante: Ocnos Psychology Clinic no es un servicio de emergencias. Si existe peligro inmediato, no esperes a una cita ni utilices WhatsApp como recurso urgente: llama al 112 o utiliza el 024.

Cuando la situación sea estable, puedes conocer más sobre Héctor Lozano Jiménez , solicitar una primera cita psicológica o consultar las opciones de terapia online .

Preguntas frecuentes sobre pensamientos suicidas y crisis

¿Qué hago si pienso «quiero suicidarme» ahora mismo?

Si existe riesgo de que actúes sobre esos pensamientos, ve hacia otra persona, aumenta la seguridad de tu entorno y busca ayuda inmediata. En España puedes llamar al 112 ante una emergencia vital o al 024, que también dispone de chat.

¿Puedo ir a urgencias aunque todavía no haya hecho un intento?

Sí. No necesitas esperar a haberte hecho daño para buscar atención urgente. Si no confías en poder mantenerte a salvo o la intensidad de los pensamientos está aumentando, pide ayuda sanitaria.

¿Tengo que contarle a mi psicólogo que pienso en suicidarme?

Es importante que el profesional conozca estos pensamientos para poder valorar tu situación, entender qué está ocurriendo y trabajar contigo en medidas de seguridad y tratamiento. No necesitas esperar a que los pensamientos sean insoportables para hablar de ellos.

¿Preguntar a alguien si quiere suicidarse puede darle la idea?

No. La evidencia disponible indica que preguntar directamente por el suicidio no aumenta las ideas ni la conducta suicida. Puede abrir una conversación que la persona no sabía cómo iniciar.

¿Para qué sirve un plan de seguridad?

Sirve para dejar preparados pasos concretos que puedas seguir cuando aumente la crisis: reconocer señales de alarma, utilizar estrategias para ganar tiempo, contactar con personas y profesionales y hacer el entorno más seguro. No sustituye la atención sanitaria ni psicológica.

¿El 024 es solo para personas que quieren suicidarse?

No. El Ministerio de Sanidad indica que el 024 está dirigido tanto a personas con conducta o ideación suicida como a familiares y allegados. Es gratuito, confidencial y funciona las 24 horas del día.

¿Qué hago si un familiar no quiere pedir ayuda?

Escucha sin juzgar, pregunta directamente por el suicidio y céntrate primero en su seguridad. Si existe peligro inmediato, no dependas únicamente de que la persona acepte buscar ayuda: contacta con los servicios de emergencia.

Teléfonos y recursos de ayuda en España

Emergencias — 112

Para situaciones de peligro vital inmediato.

Llamar al 112

Línea 024

Línea nacional del Ministerio de Sanidad para personas con ideación o conducta suicida, familiares y allegados. Gratuita, confidencial y 24/365.

Teléfono de la Esperanza

Servicio gratuito y anónimo de orientación en situaciones de crisis emocional, disponible las 24 horas.

717 003 717

Plan de Seguridad Ocnos

Documento práctico para preparar tus señales de alarma, apoyos y siguientes pasos.

Abrir PDF

No tienes que estar completamente seguro/a de querer vivir para aceptar ayuda

Puede que ahora mismo una parte de ti quiera que todo termine y otra parte haya llegado hasta esta página buscando alguna alternativa. No necesitas resolver esa contradicción antes de pedir ayuda.

Podemos trabajar primero con la parte que ha llegado hasta aquí.

Si estás en peligro, llama al 112 o al 024. Si el riesgo inmediato ya ha pasado y necesitas trabajar sobre lo que te ha llevado hasta este punto, puedes pedir ayuda profesional.

Fuentes y criterios clínicos utilizados

Aviso clínico: este artículo es información psicoeducativa y no sustituye una valoración médica, psicológica o psiquiátrica individual. Ocnos Psychology Clinic no presta un servicio de emergencias. Ante peligro inmediato o después de un intento de suicidio, solicita atención sanitaria urgente.